Las pérdidas económicas sufridas por los locales dedicados a los juegos de azar (salones, casinos y bingos) rondan el 30 por ciento de media en el Estado en el primer mes de aplicación de la nueva ley antitabaco, con su prohibición de fumar en lugares cerrados imposibilita que los clientes de este tipo de locales enciendan un cigarrillo en su interior.
Según un comunicado enviado por ASEJU (Asociación de Empresarios de Juegos Autorizados) a los medios de comunicación , los trabajadores del sector -que emplea a 10.000 personas- están sufriendo los primeros daños ocasionados por estas pérdidas, y es que ya se han producido algunos despidos en casinos.
La caída de facturación en los bingos es aún mayor durante las horas nocturnas, aunque, según la asociación, las valoraciones que se pueden hacer en este momento no son demasiado exactas, ya que debido al poco tiempo que lleva la ley en vigor (hoy hace un mes) los datos acerca de esta problemática aún no son definitivos.
Los bingos de la Comunidad de Madrid son los que están resultando menos perjudicados por la nueva ley antitabaco, con un nivel de pérdidas que está situado 10 puntos por debajo de la media nacional gracias a la reducción impositiva que entró en vigor el 1 de enero y que se traduce en un importante aumento de las cantidades premiadas.
Tanto los empresarios como los trabajadores del sector de los casinos y juegos de azar están intentando pensar en nuevas ideas y sugerencias que contribuyan a tratar de que la aplicación de esta ley no se lleve a cabo de forma tan rígida. Para ello, han lanzado la inicitiva de solicitar a sus asociados que recaben 500.000 firmas para acudir con ellas al Congreso de los Diputados y pedir, si no la abolición, al menos una modificación de la nueva normativa antitabaco.